Cuando era un curioso pequeño buscando el sentido de la vida, me cuestioné varias veces la utilidad y el fundamento de diversas cuestiones, algunas interesantes, la mayoría completamente banales.

Pero más allá de hablar sobre mi interés en el universo, vamos a ir particularmente a lo que nos interesa.

En más de una ocasión me platee la utilidad de los desfiles de modas. Dejando prejuicios de lado intenté desde varias ópticas analizar esto y salir con una conclusión lógica que me permitiera entender qué puede motivar a alguien a realizar un desfile, a otros a verlo y a un montón de modelos a ser parte del mismo.

No estoy seguro de haberla encontrado. Igualmente les presento mi análisis.

Como en un asesinato, para encontrar a los sospechosos debemos preguntarnos quién gana. [El trabajo de detective sería mucho más simple si los "sospechosos" simplemente fruncieran el entrecejo y terminaran cada frase con una risa macabra del tipo "buajajajajá", pero no todo es tan sencillito en la vida.]

En un desfile el primero que nos viene a la mente del lado de los ganadores es el diseñador de la ropa. Es decir, toda la idea del desfile es mostrar la ropa, entonces quien gana aquí debería ser el diseñador. Incluso, debería ser la estrella de todo el show.

Sin embargo no lo es. El diseñador comparte el protagonismo con las/los modelos que muestran el anoréxico culo en diminutos vestiditos chic. Podríamos entonces concluir hasta aquí que el diseñador y los modelos ganan con la creación y el llevado a cabo del desfile.

Ahora bien, para que ellos tengan éxito, debe haber gente dispuesta a ir al desfile y ver las creaciones del diseñador.

Pero claro, surge la interrogante central de este superficial análisis escrito: ¿quién querría ver gente caminando en círculos para mostrar ropa? Evidentemente los hombres no. Y sin embargo los hombres miramos los desfiles de modas. ¿Por qué? Las modelos. Las bulímicas, anoréxicas, hiper delgadas modelos cuya estricta dieta no puede contener un Sugus de más o el cielo se les cae a pedazos.

Las modelos son la razón por la que los hombres vemos un desfile. Si fuera por la ropa, no podría importarnos menos.

Quiero creer que los diseñadores no son tan ingenuos como para pensar realmente que los hombres (heterosexuales) vemos un desfile porque nos impacta el diseño de la ropa. Mierda, a mí me encanta el diseño en muchas formas (gráfico, web, audiovisual), pero no me detendría a ver un desfile de ropa a menos que me pagaran (en euros).

Quitémonos el velo de la falsedad del rostro y dejemos la cosas bien claras. Si vemos un desfile es para mirarle el culo a alguna modelito, punto. No nos importa qué se usa esta temporada. ni siquiera nos interesa saber si se la denomina "primavera/verano" u "otoño/invierno". Si por mí fuera podrían llamarse "calor agobiante" y "frío mortal"; seguiría sin interesarme.

Entonces he aquí el panorama general: un diseñador de modas debe dar a conocer sus creaciones; para atraer la atención hace un desfile, pero casi ningún hombre va a verlo, entonces se le ocurre la idea de contratar a unas bulímicas hermosas para desfilar. Listo, ya captamos a la audiencia masculina. ¿Y la femenina? Hay modelos para que ellas miren también, pero no son necesarios, porque recordemos, las mujeres sí miran ropa. Es totalmente increíble, pero no menos cierto.

Esto además alimenta el mvimiento de los medios que se amontonan (fotógrafos y cámaras mediante) a la espera de que las diosas del Olimpo se dignen a caminar en círculo para mostrar la ropa desde diversos ángulos, cuando lo que en realidad hacen es venderse a sí mismas para obtener otro trabajo de modelaje en el futuro.

En el fondo yo creo que todo modelo sabe lo insípida e inútil que es su vida laboral. No necesariamente su existencia, porque quiero albergar la posibilidad de que alguna/algún modelo sea una persona valiosa, de modo que no pretendo discutir eso, centrándome solo en su utilidad laboral.

¿Cuál es la utilidad de un diseñador o de una modelo? Argumentos no faltarían, seguro, para desmostrar su merecido lugar en el ámbito laboral, sin embargo me permito cuestionar esto también con la siguiente reflexión: Si el mundo estallara en una bola de fuego y debiéramos salvar a unos pocos, ¿a quiénes salvaríamos? ¿A los médicos, cirujanos, bomberos? ¿O quizá a los diseñadores y modelos? Es evidente que quienes tienen la prioridad son los primeros, no los segundos. (Por cierto, de los abogados ni hablé, porque ni siquiera me plantearía salvarlos del gran final de la humanidad. Que se pudran. Los periodistas de chimentos también.)

Volviendo al tema, lo curioso de todo este circo es que a la hora de comprar ropa, el grueso de la gente no irá a buscar la que produzca el diseñador que organizó el desfile, sino la que vea en un shopping. Con lo cuál, todo el circo mediático no habrá sido más que una pobre excusa para alimentar a modelos, maquilladores, organizadores de eventos, programas de espectáculos y otras delicias, logrando así que aquellos vivan una vida carente de sentido pero socialmente aceptada.

 

 

Para qué sirven los desfiles de modas
fondo
caja
historias
entrevista
radiografia
loquepienso
pines
imagens